viernes, 25 de noviembre de 2011

Coaching con enfoque Gestalt

Coaching con enfoque Gestalt
Estamos asistiendo a una proliferación del concepto de Coaching, que incluso ha pasado los límites del mundo empresarial y del deporte en donde se acuñó el término al ámbito terapéutico. Hay pacientes, o clientes que vienen a los Centro de Terapia pidiendo Coaching, ya que parece es más aceptable que hacer Terapia. Pretendo reflejar mi punto de vista y aclarar desde ahí, las fronteras entre la Terapia y el Coaching.
Me gusta la metáfora de la palabra Coach, que en inglés significa carruaje. El Coach “acompaña” al cliente a donde éste dice que quiere ir, haciendo suyo el concepto Rogeriano de Terapia Centrada en el Cliente. En esta línea, respetar al individuo y su capacidad de autodirección, junto con la congruencia entre las técnicas empleadas por el coach y sus propias actitudes, son dos de los pilares de un buen proceso de Coaching, algo que se suele ignorar en el mundo empresarial.
Siguiendo el esquema de Claudio Naranjo del abrazo “a tres” de nuestras personas interiores, el Coach ha de tener bien desarrollados sus tres amores, el amor admirativo, respetar a su cliente y reconocer la potencialidad de su Ser. El amor compasivo, empático, ponerse en los zapatos del cliente y estar presente con él, sosteniendo lo que va ocurriendo y acompañándole en la creencia de que él es el más apropiado para enfrentarse a sus dificultades y el amor erótico, conexión con el cuerpo y el deseo.
A veces nos encontramos con Coaches que confunden el amor compasivo con una excesiva preocupación y protección de su cliente, el amor admirativo o apreciativo con una necesidad de reconocimiento del propio Coach (narcisismo) y el amor erótico con “una forma pasiva o inversa, que es el deseo de ser objeto del deseo ajeno” (Claudio Naranjo. Sanar la Civilización).
Hoy día proliferan los cursos de Coaching donde se enseñan buenas técnicas, cómo hacer preguntas poderosas, detectar creencias, construir visión, definir objetivos, etc., aunque no inciden en la herramienta más importante del Coach: su Ser, su estrategia creativa, una congruente filosofía de vida.
Centrándonos en el Coaching empresarial, el Coach necesita conocer con bastante detalle los procesos de la empresa: Dirección General, Producción, Ventas, Logística, Contabilidad, Marketing, Innovación, etc. El mercado en el que nos movemos, estar al tanto de la situación del sector y el contexto específico en el que se plantea la relación de ayuda también son importantes para que el Coach pueda estar en línea con la situación planteada y añadir valor al proceso de Coaching.
Igualmente, las demandas de un cliente que pide un proceso de Coaching se suelen centrar en el ámbito laboral e individual, y las áreas familiares y de pareja se suelen tratar de forma tangencial, mientras que en un proceso de Terapia suele ser al revés. La Gestalt nos enseña que el ser humano es un organismo sistémico en interacción con el entorno y en esa interacción es donde se produce el conflicto con lo que hacer compartimentos estancos entre el mundo personal y profesional.
La intención del coach o de quien aplica el enfoque Gestalt es ayudar a que el “asesorado” (llámese coachee) “rompa las cadenas” que le impiden mejorar su desenvolvimiento; avanzar, crecer y superarse como persona; resolver problemas en su desempeño; aproximarse a su potencial y, en general, ser más eficaz en ámbitos de vida o gerenciales (estos ámbitos son los usuales).  Esa misma intención es la que – se supone – tiene un padre hacia sus hijos o un jefe con sus colaboradores.  Desafortunadamente, la mayoría de padres y jefes no saben sobre esa valiosa posibilidad.
En coaching / Gestalt una meta crítica del “profesional a cargo” es lograr que su asesorado se dé cuenta, que tome conciencia (en Gestalt se habla de “awarnes”), ejemplificado por el ¡Eureka! de Arquímedes .Darse cuenta es descubrir lo que uno no ha percibido antes.  Darse cuenta produce un aprendizaje instantáneo (casi) que llega a ser extraordinario y puede producir la decisión de cambio en uno mismo (la única posibilidad para el cambio personal nace cuando uno lo decide).  Darnos cuenta de algo es aceptar que las ideas preconcebidas, sentimientos, actitudes o criterios que han guiado nuestros comportamientos y actitudes pueden ser totalmente equivocados.  Es comprender que, mientras no cambiemos esas maneras de ser, seguiremos en el mismo círculo vicioso, con resultados pobres o menores a los posibles.
El Coach Gestalt “acompaña” al Cliente durante todo el Proceso, lo que supone en la práctica, supervisión de tareas entre sesiones, acompañamientos eventuales al cliente en su lugar de trabajo y en algunos casos, Formación y/o Asesoría en procesos específicos.
Esto son sólo algunas ideas de las diferencias y similitudes entre un Terapeuta y un Coach. Ambos son profesionales de la relación de ayuda y ambos han de hacer suya la máxima del oráculo de Delfos: “Conócete a ti mismo”, no solamente en el aspecto de conocer los propios procesos, actitudes y comportamientos, sino conocer quién más está ahí, quién está detrás de la máquina, que en definitiva, es quien a menudo hace el trabajo, quien nos da permiso para ser creativos.

Alexander Valencia Cano
Facilitador Especialista en Psicoterapia Gestalt
992481888
"CREATUDESTINO"

lunes, 21 de noviembre de 2011


COACHING MENTAL Y EL EXITO
PEP, MOURINHO Y EL COACHING MENTAL

En un día como el de hoy, en el que José Mourinho es  técnico del Real Madrid, es inevitable hacer comparaciones con su homólogo culé. Al contrario de lo que ocurre con el luso, al catalán se le achaca un exceso de humildad como conferenciante; si bien, por contra, son alabadas sus técnicas de motivación por medio de la música o sus ya famosos vídeo-montajes. Pero, volviendo a la imagen que se da ante los medios, ¿por qué se agota un discurso, y sin embargo el otro no?.
Ambos, Pep y Mou son los maestros de una corriente sobre la que mucho se está hablando en la actualidad, el coaching mental o entrenamientos psicológicos, pese a que lo entienden de maneras opuestas.
El mensaje de Pep parece sobreexplotado porque da la sensación de caer siembre en el aplauso fácil, cuando realmente va mucho más allá. Al contrario de lo que hace el portugués, en las ruedas de prensa se centra primordialmente en el rival y sus virtudes,
Al contrario que el luso, en las ruedas de prensa se centra más en el rival y siempre habla de sus virtudes, con lo cual busca evitar un exceso de confianza que luego dentro del vestuario se completa con mensajes cortos y claros donde son sus debilidades lo que se destacan:
Si el rival abusa de patadón, Piqué se cierra más sobre el delantero sobre el que se vuelca el juego; si el balón sale jugado, el hombre rápido de ataque va más sobre el central, Xavi coge posiciones más retrasadas y el pivote defensivo presiona al medio que la toque; si tienen un extremo peligroso, cuidado en las ayudas… Todo para recuperar rápido y desplegar su juego.
El modelo del luso es similar, pero a la vez distinto, tal y como hoy se ha visto. Mientras Pep habla del rival para evitar que su equipo sea el centro de atención, Mourinho llega incluso a focalizar la presión sobre sí mismo, dando más tarde al vestuario un mensaje en clave espartana.
Da imagen de prepotente no porque lo sea, sino porque así es el personaje que crea para que el equipo funcione. Porque sólo comandado por un gran general, puede triunfar un buen ejército. “Todos somos uno, y no tenemos miedo. Defendemos y atacamos como grupo. Como falange”.
En el plano comunicativo, tanto Guardiola como Mourinho dan a la prensa de comer y logran trabajar el aspecto psicológico en la medida que quieren. Exponen una 4-3-3 en la que las presiones y permutas de los unos se dan en función de los defectos del rival y las ayudas y el conjunto de los otros se convierten en una muralla casi inqueblantable.
Aunque todo el mundo destaque el juego combinativo del Barça, ahí radica el éxito de Pep. Como Mou, habla a sus jugadores en clave defensiva, con la diferencia de que la defensa de uno está treinta metros delante de la del otro; lo cual provoca que las transiciones, y por tanto el trato del balón, sean también diferentes, como de hecho son.
De cara a la galería, uno puede parecer humilde y simpático; y el otro dar muestra de prepotencia y chulería. En consecuencia, diferentes, pero a la vez iguales. Como a la hora de mostrar sobre el césped sus credenciales, todo está estudiado.
Nada en el fútbol falta por ser inventado, pero sí queda algo por explotar: El coaching mental. Guardiola y Mourinho exprimen la nueva corriente al máximo. Porque no todo el fútbol está en el verde. Diferentes u opuestos a la hora de jugar y motivar, prepárense, porque algo sí es seguro:
Con el uno y con el otro, vamos a disfrutar.
Presentía que existía ya este tipo de Coaching pero no lo había confirmado sino hasta ahora, el Coaching Mental es una modalidad de Coaching especializado en aumentar la fortaleza mental, es decir mejorar los procesos mentales para el éxito.
El Coaching mental se desarrollo principalmente en los deportes en los cuales se necesita determinados procesos mentales para triunfar, los jugadores no sólo deben tener una alta concentración, ya que en caso de desconcentración pueden perder una anotación o dejar vencer rival, sino que también tienen que aprender a tomar decisiones de calidad en cuestión de microsegundos, cuando una persona está en un proceso de Coaching para algún área de su vida tiene la posibilidad de tomar decisiones luego de meditarlas concienzudamente, pero en los deportes no, los deportistas tienen que aprender a tomar las decisiones con mayor probabilidad de éxito de forma espontánea.
En el Coaching mental también se enseña a los jugadores a tener la “actitud” o la “mentalidad correcta” para el éxito, hay deportes en los cuales es imprescindible estar en un estado de agresividad controlada mientras que en otros hay que estar relajados y concentrados, en otros hay que usar diferentes mentalidades según lo que se desee hacer.

domingo, 20 de noviembre de 2011

¿Cómo Despertar Tu Inteligencia Corporal?
¿Qué es  Biodanza?:

Es un sistema de integración y desenvolvimiento humano basado en vivencias inducidas por la música, el movimiento y ejercicios de comunicación en grupo. Activa la expresión de los potenciales genéticos, reforzando nuestra identidad y conectándonos con la alegría de vivir.
Biodanza es un sistema en el cual los movimientos y las ceremonias de encuentro, acompañados de música y canto, inducen "vivencias" capaces de modificar el organismo y la existencia humana a diversos niveles: inmunológico, homeostático, afectivo-motor, y existencial.; aunque  sólo viviéndola se puede abarcar su verdadero significado.
Cada clase, a través de variadas danzas y ejercicios, deflagra un abanico de vivencias, que fueron clasificadas por RolandoToro en cinco grandes conjuntos expresivos del Potencial Humano: Vitalidad, Sexualidad, Creatividad, Afectividad y Trascendencia.
Frecuentemente las personas tienen, producto de la sociedad moderna, a diferentes circunstancias de la vida, temores, stress, etc, una enorme cantidad de represiones. La Biodanza va creando un clima de confianza que permite exteriorizar el afecto, la ternura, la solidaridad, el compañerismo, rompiendo los convencionalismos, transcendiendo el egoísmo y los temores que impiden la completa expresión humana. Lo más importante es que permite ir superando nuestras propios límites los cuales hacen que realicemos siempre lo mismo ante diferentes situaciones; es decir no nos permite brillar. Todos tenemos una gran luz interior (todos en esencia somos amables, cariñosos, afectuosos, trascendentes, vitales, creativos...); esta luz quedó sepultada debajo de tantas capas y capas de estos límites auto impuestos. Biodanza te la posibilidad de volver a ser Esencia, Unidad, ser Nosotros Mismos, superar esa capas y brillar mas que nunca, ser Amor.
A través de la expresión corporal vamos a un encuentro con nuestro interior y, a través de él, descubrimos cuánta poesía existe dentro nuestro, cuántos sentimientos escondidos que hasta el momento han sido desconocidos.
Biodanza es útil a toda persona que desee liberarse en forma positiva, que quiera comunicarse plenamente consigo misma y con los demás. Produce un equilibrio entre el físico, la emoción y la mente.
“EL INGRESO ES TOTALMENTE LIBRE Y GRATUITO” llevar ropa ligera. Cupos limitados.
"DESPIERTA TU INTELIGENCIA CORPORAL"

En el ser humano, la Creatividad se manifiesta como impulso de renovación frente a la realidad.    R. Toro
El Hombre está biológicamente estructurado para el placer, no para la eficacia.  Él es un Creador, y no un Productor.  A. Lowen
La característica central de la evolución no es la adaptación sino la capacidad creadora.   F. Capra.

La vida es superabundancia.  Te invitamos a vivenciar un espacio creativo y amoroso, para facilitar la autotransformación, mediante la biodanza y otras técnicas.  Tenemos la posibilidad de recrearnos a cada instante, de elegir lo que mejor nos hace.
Día: jueves 24 de noviembre
Lugar: Av. Larco 1150 ofc:301 Miraflores “GestaltPeru”
Horario: 6pm a 9pm
Coordinan: Irma Reginaldo. (Prof. de Biodanza, Docente de Expresión Creativa, Hipnoterapeuta)
Alexander Valencia (Facilitador Especialista en Psicoterapia Gestalt)

INFORMES E INSCRIPCIÓN:
“GESTALTPERU” 2426535 O AL 992481888

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Aprende a cocinar

Coaching personal: ¿El optimismo y el pensamiento positivo mejoran realmente la vida?
En una comida familiar, le dicen al niño: -Vamos a bendecir la mesa.
Éste responde con naturalidad: -No hace falta, mamá cocina muy bien.
¿Hasta qué punto las oraciones, las expectativas y los buenos pensamientos y actitudes tienen influencia en la conducta diaria, en los verdaderos logros y avances? Se preguntaba David Bartolomé en su blog, ¿puede la actitud positiva ayudar a salir de la crisis? Y lo hacia en el contexto de la ya conocida campaña estosololoarreglamosentretodos.org y cuyo vídeo lo dejaremos en nuestro blog creatudestinoahora ¿Son las actitudes negativas o positivas causas o consecuencias?
En los últimos tiempos vivimos bajo el yugo del optimismo en píldoras y parece que la solución a todos los males es una “actitud adecuada”. El pensamiento positivo vende libros de autoayuda, consagra gurús y llena Twitter de frases hechas tan bienintencionadas como retuiteadas, pero sin efecto alguno sobre el cambio vital.
Si echamos un vistazo en profundidad a los éxitos supuestamente causados por las emociones del buen rollo nos encontramos que los factores claves del desarrollo profesional nada tienen que ver con el pensar bien sino con dos comportamientos muy concretos: definir objetivos claros, motivadores y ajustados al perfil personal y/o competencial (en sentido amplio) de cada uno; y la dedicación, el esfuerzo y la resistencia a la frustración adquiridas en las experiencias educativas y vitales, y no en ejercicios positivistas de un día para otro. El clásico estudio de Lewis Terman en 1921 (Universidad de Stanford)  sobre 1528 niños superdotados, reveló que la perserverancia y la tendencia a definir objetivos son más importantes, por ejemplo, que la mera inteligencia cuando se trata alcanzar logros.
El pensamiento positivo vende no porque funcione sino porque nos trae la idea de que nuestra vida puede mejorar “pensándola”. ¿Quién puede resistirse a ese bálsamo de fierabrás en cuya etiqueta reza que tu buena suerte es cuestión de actitud? El reverso aún más tenebroso de esta campaña es que la sociedad y la educación no son en absoluto responsables de tu mala situación, eres tú el que no gestionas bien tus emociones ante la vida. Es el lado negativo de pensar en positivo, en palabras de Barbara Ehrenreich:
“Si quieres controlar a la gente díles que piensen positivamente y que si su vida va mal es por su culpa.”
En fin, como me he decidido a intentar redactar artículos más breves, les algunas algunas ideas que creo muestran la verdadera cara comercial del optimismo y del pensamiento positivo.
1. El verdadero pensamiento positivo tiene mucho más que ver con “comportarse positivamente” que con limitarse a “pensar bien”. Uno no puede elegir sus emociones a la carta ni escoger la actidud adecuada porque esos estados son consecuencia de lo que hagas, de lo que te pase y de tu estilo aprendido de vivir y afrontar. Si te sientas como te sientas o pienses lo que pienses haces lo que debes, lo que tienes previsto para hoy, aumentan las probabilidades de que las buenas emociones te acompañen. ¿Cuánto valen y para qué sirven realmente los consejos que te invitan a ser positivo? Cuantos más términos técnicos, trascendentes y optimistas utilicen los expertos, ya sea en orientación,consultoría, o motivantes charlas lo más probable es que te estén vendiendo la moto.
2. Si pensar en positivo es tan positivo, ¿por qué no nos ponemos todos a pensar en positivo y ya está? Porque pensar también es un tipo de conducta, en este caso verbal, y como cualquier otro comportamiento depende de las cosas que nos pasan, del contexto en que nos movemos, de nuestra historia de experiencias y de la educacion recibida. Pensar o sentir no son en muchas ocasiones causas de otros comportamientos sino meras consecuencias o correlatos. Vamos, que si te sientes bien es porque estás viviendo y haciendo aquello que lo genera. ¿Cuántas veces te levantas de mal humor, con emociones y pensamientos negativos y pesimistas, pero tras la ducha, los hábitos del día a día te llevan a hacer lo que debes y empiezas a sentirte mejor?
3. Las cosas pueden hacerse o no independientemente de lo que se piense o se sienta, aunque nuestra cultura occidental nos transmite la idea de que hay que tener un buen estado de ánimo y pensamientos positivos para actuar (en este sentido también puede ser interesante echar un vistazo a una definición operativa de la motivación). Pero no es que las emocionas influyan sino que nos educan para actuar en función de ellas, para depender de ellas. Las personas no dejan de ir al trabajo o de seguir con su vida habitual PORQUE estén deprimidas, sino porque han aprendido que estar desanimadas puede ser una excusa o una justificación para dejar de hacer lo que tienen que hacer, sean o no conscientes de esta relación.
Las mujeres de países en desarrollo gestionan mucho mejor los microcréditos que los hombres, porque aún en situaciones desesperadas siguen trabajando, siguen cuidando a sus hijos y manteniendo su hogar. La forma en que utilizamos las emociones es una cuestión cultural, no es una relación psicológica de causa-efecto. Podemos sentirnos mal y hacer nuestros “deberes” y, al contrario, sentirnos bien y olvidar nuestras obligaciones.
4. Uno no puede elegir cómo sentirse pero sí puede elegir qué hacer para sentirse mejor. Y eso tiene que ver con planificar para obtener logros y para alcanzar una vida cotidiana más satisfactoria. Recomendar pensar en positivo es muy fácil y manipulador, pero es muy difícil ayudar a definir y redefinir objetivos, a prevenir y superar problemas y a gestionar la productividad personal para convertir en hábitos comportamientos saludables y más efectivos. Ya lo dijo, supuestamente, Bertrand Rusell:
Un optimista es un imbécil simpático y un pesimista, un imbécil antipático, porque ninguno sabe lo que va a pasar.
Olvida la tarea imposible de intentar controlar tus emociones, tus pensamientos y tus actitudes, y concéntrate en organizar mejor tu vida.
¿Es positivo pensar de vez en cuando que se podría perder el empleo? Ser pesimista en este sentido es realmente efectivo porque posiblemente te lleve a seguir buscando alternativas profesionales aunque estés trabajando, a planificar y desarrollar competencias y metacompetencias profesionales alrededor de objetivos concretos y a mantener un saludable networking. Me quedo con el pesimismo estratégico, que no tiene nada que ver con sentirse mal ni con ser negativo, sino con prepararse para lo peor y así tener más posibilidades de disfrutar de lo mejor.
Tal vez la crisis sólo la podemos superar entre todos/as, pero desde luego no será con el pensamiento positivo sino con el comportamiento positivo. El problema es que la cosa no está muy clara. ¿Acaso sabemos cada uno qué hacer para ser parte de la solución y no del problema? ¿Reducimos gasto público y congelamos sueldos o eso ralentizará el consumo? ¿Precarizar más el mercado de trabajo mejorará la macroeconomía pero afectará en negativo a la calidad de vida de los trabajadores? El vídeo y la campaña estosololoarreglamosentretodos.org son simpáticos y mueven emociones, pero no dicen qué hacer, y el optimismo sin planes rigurosos no sirve de mucho. La buena noticia es que con planes rigurosos y esfuerzo el optimismo y el pesimismo emocionales son irrelevantes ;)
En fin, como dice el niño del chiste inicial, mejor será dejar de bendecir la mesa y de leer libros que recomiendan cómo bendecirla, y aprender a cocinar.

¿Que no te agarren de niño?

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Controlamos nuestras Vidas?


¿Controlamos nuestras Vidas?
Un hecho fortuito, una decisión no premeditada o una simple casualidad pueden cambiar nuestras vidas. Orgullosos, creemos que lo controlamos todo, pero... ¿realmente lo hacemos con lo que pensamos o decidimos?
Historia uno: "Apresurada, bajaba las escaleras hacia el andén. Una niña subía por ellas; tuvo que desviarse levemente para no tropezar con ella. Por un segundo no llegó a tiempo. Tuvo que esperar el siguiente metro. Cuando llegó a casa, se encontró a su pareja atendiendo sus quehaceres habituales". Historia dos: "Apresurada, bajaba las escaleras hacia el andén; llegó justo antes de que se cerraran las puertas. Subió al metro y al llegar a casa, antes de lo habitual, pilló a su pareja con otra mujer". Quien haya visto la película Dos vidas en un instante reconocerá que estas historias se basan en ella. El resto del filme es el transcurrir de las dos vidas que hubiera tenido la misma persona cogiendo o no ese metro. Existencias totalmente opuestas. Desencadenadas por la niña que subía por la escalera. ¿Increíble? No. Nuestra vida es así.
"Muchos estudios demuestran lo patéticas que pueden resultar las justificaciones que damos a nuestros comportamientos""Si analizamos nuestro devenir, nos damos cuenta de que parecemos mecidos por el viento"
Los caprichos del universo
" Todas las cosas están unidas entre sí, de tal modo que no puedes agitar una flor sin trastornar una estrella"(Francis Thompson)
Si damos marcha atrás mentalmente y analizamos nuestro devenir, nos damos cuenta de que, en cierto modo, parecemos mecidos por el viento. Pensemos en por qué vivimos en nuestra casa o por qué trabajamos donde lo hacemos. Podemos encontrar respuestas del estilo: "Decidimos vivir en esta casa porque un día fuimos a una obra de teatro y al pasar por esa calle, la vimos en venta y nos encantó. Y decidimos ir a esa actuación porque por casualidad esa semana nos encontramos a Pepito y nos la recomendó. Hacía años que no veíamos a Pepito".
Cualquier acción por nimia que sea puede acarrear consecuencias insospechadas. Estamos aquí porque nuestros padres el día de nuestra concepción se dedicaron a sus afanes amorosos; si ese día hubieran ido al cine... Somos hijos del azar. O, dicho de otra forma, el destino lo tejen variaciones infinitesimales de factores que a veces ni conocemos.
En ocasiones, sobre todo cuando sucede alguna desgracia, a nuestra mente le puede dar por torturarnos: "¿Y si no lo hubiera llamado? Entonces no habría ido a... y no hubiera tenido el accidente".
Una de las asignaturas que imparto en la universidad se llama educación para la salud. Les explico a mis alumnos cómo deben motivar y enseñar a las personas a comportarse de una forma saludable: alimentación sana, ejercicio físico, reducción del estrés... Mejorar la salud es un objetivo bienintencionado, pero la intención no es lo único que cuenta. Si los profesionales nos pasamos la vida mandando mensajes del tipo: "No bebas", "Come más verduras", "Haz más deporte"..., ¿qué puede pasar cuando alguien enferma? ¡Que se sienta culpable! Enfermo y encima cargando con el peso de que quizá no ha comido suficientes lechugas. La salud y la enfermedad no dependen únicamente de nuestra conducta; también hay factores ambientales y genéticos. Tenemos que cuidarnos, claro está, pero no caigamos en la trampa de tener como certeza que la salud depende completamente de nosotros. Nada depende enteramente de nosotros. Tenemos que ser proactivos, cuidar nuestra salud y perseguir nuestros anhelos, pero teniendo en cuenta que en el universo puede haber una mariposa volando que interfiera en nuestros planes.
¿Control o ilusión?
"La mente es un profundo océano, pero nosotros solo logramos ser conscientes de la leve espuma de la superficie" (Henry Laborit)
Al orgullo que caracteriza nuestra especie siempre le queda pensar que aunque no puede controlar del todo lo de fuera, sí controla "lo de dentro". ¿Realmente controlamos lo que pensamos, lo que decidimos? Uno de los experimentos más conocidos al respecto fue realizado por Libet en la década de los ochenta. Antes de flexionar un dedo, en el cerebro se produce una determinada actividad eléctrica denominada "potencial de disposición" 550 milisegundos antes de que se lleve a cabo el movimiento.
Los sujetos del experimento estaban colocados ante un cronómetro que debían ir mirando e indicar en qué momento decidían mover el dedo. Esto es, tenían que señalar en qué posición se hallaba la aguja del cronómetro al tomar la decisión. El sorprendente resultado fue que la decisión se tomó 350 milisegundos después del potencial de disposición. Resumiendo: nuestro cerebro se dispone a mover el dedo, luego nos da la sensación de que lo decidimos conscientemente y finalmente lo movemos.
Cuando pensamos que estamos tomando una decisión, en realidad no hacemos más que contemplar una especie de vídeo interno retardado (concretamente, 300 milisegundos) de la auténtica decisión que tuvo lugar inconscientemente en nuestro cerebro. No es que las decisiones las tome nuestro vecino; las tomamos nosotros, pero no nuestra parte consciente, sino la inconsciente. Parece que nuestro yo consciente sea un puro observador. La conclusión de este estudio puede resultar difícil de encajar a nuestra parte prepotente.
Nuestra reacción ante este tipo de evidencias la retrató a la perfección Sigmund Freud: "En el transcurso del tiempo, la humanidad tuvo que soportar tres grandes atentados de manos de la ciencia contra su ingenuo amor propio: el descubrimiento de que nuestro mundo no es el centro de las esferas celestes, sino un punto en un vasto universo; el descubrimiento de que no se nos creó de forma especial, sino que descendemos de los animales, y el descubrimiento de que a menudo nuestra mente consciente no controla nuestra forma de actuar, sino que simplemente nos cuenta un cuento sobre nuestras acciones".
Justificaciones inventadas
"Primero hacemos las cosas y después las justificamos"(Juan José Millás)
Nos cuesta mucho digerir que nuestro cerebro decide por nosotros, pensamos que decidimos conscientemente. Cuando preguntamos a alguien el porqué de su comportamiento, pocas veces nos dirá que no lo sabe muy bien, en bastantes ocasiones nos dará una explicación y normalmente muy lógica. Muchos estudios demuestran lo patéticas que pueden resultar estas justificaciones.

Uno de ellos es el realizado por Peter Johansson y Lars Hall en el año 2005. Los investigadores mostraron a los participantes parejas de fotografías para que eligieran aquella cara que les pareciera más atractiva. Cada sujeto debía escoger y justificar su elección. Lo que no sabía es que, mediante un sencillo juego de manos, el experimentador había cambiado su primera opción por la contraria. Esto es, entregaba al sujeto la cara que precisamente no había elegido. Así que el participante acaba justificando la elección que nunca había hecho. El 70% de los participantes no se percataron del engaño e inventaban los motivos. Uno podía decir, por ejemplo, que elegía una cara porque le gustaban las mujeres con gafas y haber elegido la foto de una mujer sin gafas. En nuestras vidas, ¿cuántas justificaciones nos debemos sacar del bolsillo?
Parece que no controlamos mucho ni lo de fuera ni lo de dentro. Y, sin embargo, vivimos como si todo dependiera exclusivamente de nosotros. Así, tenemos tendencia a sentirnos culpables por infortunios moldeados por corrientes invisibles, a desilusionarnos cuando no se cumplen nuestras detalladas expectativas, a rompernos la cabeza indagando porqués cuando se esconden en los designios inescrutables de nuestros pensamientos subterráneos... Si fuéramos más humildes respecto a nuestra capacidad de control, sufriríamos menos.
Ya lo dijo Oscar Wilde en el Retrato de Dorian Gray: "La vida no la gobiernan ni la voluntad ni la intención. La vida es una cuestión de nervios, de fibras y de células lentamente elaboradas en las que se esconde el pensamiento y donde la pasión tiene sus sueños. Quizá te imagines que estás a salvo y te crees fuerte. Pero un matiz causal de color en una habitación o en el cielo de la mañana, o un perfume particular que una vez te gustó y que te trae sutiles recuerdo, un verso de un poema olvidado con el que de nuevo tropiezas, una candencia de una obra musical que hayas dejado de tocar... Te digo, Dorian, que es de cosas como esas de las que dependen nuestras vidas".
No hay mal que por bien no venga
Un día, el emperador Akbar y su gran visir Birbal salieron camino de la selva. Iban a la caza del tigre de Bengala. El emperador marchaba delante, pero -¡qué mala suerte!- se disparó el fusil y se hirió en un dedo. El visir Birbal le entablilló el dedo. Mientras lo hacía, le animaba con una serie de reflexiones muy sencillas:
-Majestad, nunca sabemos qué es lo bueno y qué es lo malo. Qué sabemos de lo que puede sucederle gracias a la herida. El emperador montó en cólera; no podía aguantar filosofía barata y arrojó a un pozo a su gran visir y siguió su camino por la selva. Pero le salió al encuentro un grupo de guerreros salvajes que buscaban una víctima digna para ofrecer a sus dioses. Cuando todo estaba preparado para el sacrificio humano, el hechicero se acercó al emperador y en cuanto se dio cuenta de la mano herida lo rechazó; no se podía ofrecer a los dioses una víctima que no fuera perfecta. Así fue como el emperador quedó libre de nuevo.
Mientras que Akbar caminaba por el sendero, comprendió la sabiduría de aquellas palabras de su visir: lo que al principio parecía malo, había sido muy bueno para él. Lloró de rabia y se inclinó de rodillas delante del pozo donde había arrojado a su fiel amigo. Pero Birbal no había muerto. Le sacó lleno de alegría y se arrojó a sus pies pidiéndole perdón. El visir le contestó: "Majestad, no tiene por qué pedirme perdón; le debo la vida. Si no me hubiera arrojado al pozo, nos habrían capturado a los dos; su majestad se habría librado, pero yo sería ahora la víctima del sacrificio".http://www.radiouniversoperu.tk/